San Antonio. Meditaciones (Rosa Mac-Mahon)

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Acaso no debería llamar "Meditaciones" a esta selección de textos que son unas pequeñas partículas dentro de las 2.300 y pico páginas que ocupan los "Sermones de San Antonio" de donde proceden. No tengo conocimientos ni teológicos, ni antonianos. Sólo me he dejado llevar por el gusto de las palabras que más me han conmovido como a sencilla creyente de andar por casa, y además, abuela, por lo que creo llegar mejor a muchas personas devotas de este Santo, que supongo serán la mayoría más cercanas a mi edad y ¡ojalá me equivoque!

Se le pide mucho a San Antonio que encuentre objetos perdidos... ¿por qué le queremos milagrero de cosas materiales y no le pedimos que nos "encuentre" la fe, si no perdida, sí anclada en el pasado? Dejémonos sermonear un poquito por el Santo, que nos disponga en actitud de acogida, de escucha, como María, la hermana de Marta. Abandonemos por unos minutos los trabajos, o apaguemos el televisor y abramos las puertas al Hijo de Dios, que nos llama a través de sus santos.

Rosa Mac-Mahon