| Gn
9, 8-15
La alianza
de Dios con Noé:
Texto de perfil sacerdotal. Después
del diluvio Dios hizo una alianza con Noé,
por la que se obliga a sí mismo a
no enviar otro diluvio sobre la tierra.
No se especifica la parte del hombre en
esta alianza, y no se impone ninguna claúsula
positiva, ningún deber. El “arco
iris” será después de
la tormenta será una señal
de que Dios se ha reconciliado con la humanidad,
y hace una promesa de permanencia. El arco
iris era el símbolo de paz; para
los antiguos era signo de sonrisa y benevolencia.
Es una concepción antropo-mórfica
e ingenua en consonan-cia con los destinatarios
de estas narraciones.
La alianza de Dios se establece también
con los animales, en cuanto que están
unidos al destino del hombre, que incluye
la creación.
Pensamiento de fondo: el hombre había
prescindido de Dios, y se creía autónomo,
situación que había creado
un crecimiento de la maldad sobre la tierra.
Dios manda un diluvio, símbolo de
confusión. Dios no se retira, y tiende
otra vez su mano al hombre en la nueva alianza.
La alianza con Noé acentúa
el aspecto cósmico (armonía
entre Dios, el hombre y la creación).
Apertura:
El
pacto con Noé inaugura la cadena
de alianzas que culminarán en Cristo
“por el cual tuvo a bien reconciliar
todas las cosas” (Col 1,20). Dios
se acerca a nosotros en son de paz, y su
presencia es para nuestra armonía,
rompe muchas lejanías y miedos ante
nosotros mismos.
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Sal 24,
4-9
El salmo pertenece al grupo de los acrósticos
alfabético, es decir, los versículos
empiezan con las letras del alfabeto de
manera ordenada.
Por tema y tonalidad corresponde al esquema
de la súplica. Domina el lenguaje
en primera persona, exponiendo dificultades
personales, y en segunda persona suplica
a Dios. Leyendo el salmo descubrimos estos
motivos dominantes: el mundo sapiencial,
la alianza, y el perdón. Lo sapiencial:
se centra en el “camino”;
la alianza insiste en la mutua lealtad,
en Dios se llama “hesed” (ternura),
en la persona significa: respeto, confianza,
esperanza, en el error o pecado Dios no
se retira, es siempre fiel.
Enfoque sintético:
recordar
- amor visceral
- bondad fiel y ternura
actitud de alianza: no recordar
- fracaso, error
recordar
- bondad fiel y ternura
- bondad
Mensaje
del salmo: Muestra
de confianza en Dios, no obstante, las
dificultades y las equivocaciones en el
caminar diario. Dios no reacciona como
nosotros. La esperanza en Dios no defrauda,
sino que genera seguridad, protección,
confianza en la vida de todos los días.
Su presencia nos unifica en nuestros “vacíos”,
faltas de orientación, y desconciertos.
1Pe 3,
18-22
El fundamento
de la esperanza es Cristo:
Esta carta se dirige a cristianos que
no tienen la vida fácil, eran una
minoría y el caminar contra corriente
les creaba dificultades. Por eso aquí
se desarrolla un enfoque de Cristo, donde
se acentúa su triunfo en la resurrección
y su elevación a los cielos. Antes
se había puesto el énfasis
sobre el sufrimiento de Cristo para explicar
la situación de los cristianos,
que debían convivir con un ambiente
adverso.
Cristo se ha convertido en una garantía
para nuestra debilidad y limitaciones.
Ser cristiano no significa tener una vida
fácil y cómoda.
El cristiano se inserta en esta dinámica
a través del Bautismo, sacramento
en cual hemos sido injertados en Cristo,
nos apoyamos en Cristo.
Apertura:
El bautismo lo actualizamos en
la vida diaria, porque al aceptar la dinámica
de Cristo nos vamos conociendo a nosotros,
y esta clarificación supone a veces
pruebas, austeridad, y reflexión,
romper tantas veces con nuestro pasado.
El recordar nuestro bautismo supone pensar
confiadamente ante Dios y en nuestra vida.
Mc
1, 12-15
Mc apenas ilustra el
episodio de la tentación de Cristo.
Mensaje: Mc no pretende
subrayar datos biográficos, sino
el mesianismo sufriente de actuado por
Cristo. Apenas consagrado Mesías
es sometido a la prueba, como los justos
del AT. El Espíritu lo conduce
hacia camino del Siervo sufriente, en
contraste con la esperanza común
de un Mesías triunfalista.
La convivencia con los animales alude
a la narración de Adán en
el paraíso, al Mesías descendiente
de David (Is 11), llenos de los dones
del Espíritu.
Mc insiste con frecuencia en esta lucha
entre Cristo y el mal en la persona: la
expulsión de los espíritus
inmundos significa esta liberación
de la persona. La tentación de
Cristo hay que verla en una perspectiva
alegre, porque constituye el tercer cuadro
del tríptico inicial el ev. La
tentación de Jesús conecta
con el bautismo de Cristo, pues después
del Bautismo lo llevó al desierto.
El género literario: se
inspira en el estilo apocalíptico.
El Espíritu, Satanás, los
ángeles aparecen como protagonistas
en los esquemas de la literatura apocalíptica.
Historicidad: Mt y Lc
ofrecen datos diferentes; el relato de
Mc parece ser que es el más antiguo.
Lc 22,28; Heb 4,15; 5,7 aluden también
a la tentación de Cristo. Es un
dato seguro que Cristo tuvo que plantearse
el sentido de su misión al inicio
de la misma, y optó por un mesianismo
de servicio a la persona, incluido el
sufrimiento en esta causa.
El desierto es símbolo del encuentro
privilegiado con Dios.
Apertura: La confianza
en Dios como referencia de vida crea en
nosotros, paradójicamente, la más
pura y total libertad. Una existencia
abierta a los demás es nuclear
en pensamiento cristiano, y aquí
entra la realidad del sufrimiento en sus
variadas y múltiples formas. Esquivarlo,
no enfrentarse a él supone un vivir
sólo para nosotros y quizás
o sin quizás un mundo irreal.
La existencia es
una prueba y en ella debemos madurar.
Una vida sin dificultades no es imaginable.
El sufrimiento nos ayuda a comprendernos
mejor, aunque parezca una paradoja.
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